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Un
estudio halló que a los ratones gordos se
les dificultaba más combatir la enfermedad
periodontal
Las personas obesas
encuentran que es más difícil combatir las
infecciones. Esto podría deberse a una
respuesta inmunitaria debilitada, según
sugiere un estudio reciente de
investigadores de la Universidad de Boston.
En experimentos con ratones infectados con
la bacteria Porphyromonas gingivalis,
los ratones obesos tuvieron menor capacidad
para combatir la infección de las encías que
sus contrapartes de peso normal, según el
informe de la edición en línea de esta
semana de Proceedings of the National
Academy of Sciences.
"Durante años, hemos tenido dificultades
para comprender por qué las personas obesas
tienen dificultades para combatir una
infección", según el Dr. Salomon Amar,
investigador líder y decano asociado de
investigación de la Facultad de odontología
de la universidad.
"Ahora comprendemos que la disfunción en
algunos de los mecanismos, como resultado de
la obesidad, explican la dificultad para
combatir las infecciones, así como la
dificultad para curar heridas", aseguró
Amar.
En el estudio, el equipo de Amar ató hebras
de seda infectadas con la bacteria a los
molares de ratones obesos y de ratones de
peso normal. A continuación, compararon las
respuestas de los animales a la infección
midiendo tanto la cantidad de pérdida ósea
como el desarrollo de bacterias alrededor de
los dientes.
Los investigadores hallaron que los ratones
obesos tenían una respuesta inmunitaria
comprometida a las bacterias, que hizo a los
animales más susceptibles a la infección.
El grupo de Amar también examinó los
glóbulos blancos, la línea de defensa
principal contra las infecciones, de los
roedores. Los glóbulos blancos de los
ratones obesos tenían menores niveles de una
molécula importante de señalización y
algunos de los genes que combaten la
inflamación resultaron alterados, según
hallaron los investigadores.
La razón por la que la obesidad tiene este
efecto no está clara, aunque los
investigadores considerar que podría tener
que ver con una vía de señalización que
controla una proteína llamada NF-kB. Las
alteraciones en esta proteína podrían ser
causadas por exposición constante a los
alimentos, explicó Amar. "En algún momento,
el organismo no responde adecuadamente a las
infecciones", dijo.
El mismo mecanismo funciona en los seres
humanos, agregó Amar. De hecho, los estudios
con personas obesas han demostrado que es
más probable que tengan enfermedad
periodontal que las personas que no son
obesas. La enfermedad es causada por
bacterias que causan inflamación y
destrucción del hueso que subyace a los
dientes.
Amar considera que las personas obesas
necesitan ser tratadas de manera diferente
para ayudarles a combatir infecciones.
"Necesitamos ser más agresivos en el uso de
antibióticos dirigidos para infecciones
entre las personas obesas", dijo. "También
necesitamos incrementar la respuesta
inmunitaria".
Una experta estuvo de acuerdo en que el
hallazgo aclara la relación entre la
obesidad y la infección.
"Es un artículo muy interesante", comentó la
Dra. Sara G. Grossi, científica
investigadora principal de la Facultad de
medicina Brody de la Universidad del oriente
de Carolina. "Este era un estudio que había
que hacer. Tiene resultados e implicaciones
muy interesantes tanto para la obesidad como
para la enfermedad periodontal, dos
enfermedades que son más fáciles de prevenir
que de tratar". |